Tejido es una asociación de células que tienen un origen común y que en conjunto cumplen las mismas funciones. Se forman a partir de células apicales o conos vegetativos. Pueden estar formados por un solo tipo de células, en ese caso son tejidos simples. Los que tienen varios tipos de células son tejidos complejos.
El botánico alemán Sachs, en el siglo XIX, elaboró una clasificación basada en la continuidad de los tejidos en el cuerpo vegetal, estableciendo tres sistemas: dérmico (tejidos de protección), vascular (tejidos de conducción) y fundamental (los restantes tejidos).
El cigoto o célula huevo de las plantas superiores se desarrolla dando un embrión. La capacidad de división queda restringida muy pronto a ciertas porciones de tejido que permanecen embrionarias y se multiplican activamente, ubicadas en los ápices del embrión: son los meristemas apicales de tallo y de raíz.
En ciertas especies hay pocos proplastos en las células meristemáticas, y entonces sucede que algunas células hijas no reciben proplastos en la división celular y la progenie de estas células no tiene cloroplastos.
Cuando ésto ocurre en hojas en desarrollo, las hojas tienen parches blancos, sin cloroplastos, y se las denomina hojas variegadas.
Los plástidos se clasifican de diferentes maneras.
Los tipos principales son:
con pigmentos: cloroplastos, gerontoplastos y cromoplastos.
sin pigmentos: leucoplastos.
Cada uno puede tener características de dos grupos o transformarse uno en otro, con excepción de los gerontoplastos, que son los cloroplastos envejecidos, senescentes.
Las células meristemáticas son células morfológicamente indiferenciadas, pero especializadas en la función de dividirse ordenadamente; su estructura y fisiología son muy diferentes a las de cualquier otra célula del cuerpo de la planta.
El nombre del tejido proviene del griego meristos que significa divisible.
Los "callos" que se obtienen mediante la técnica de cultivo "in vitro" de tejidos están formados por células indiferenciadas, pero éstas no tienen la capacidad de dividirse ordenadamente. Por esta razón, uno de los mayores problemas de la biotecnología es lograr que la actividad se vuelva organizada, para que se produzcan los órganos vegetales.
El parénquima está constituido por células vivas, generalmente bien vacuoladas, fisiológicamente complejas, en general con paredes primarias, poco diferenciadas, capaces de reanudar la actividad meristemática. A esta capacidad deben las plantas la posibilidad de cicatrizar las heridas, regenerar tejidos, y formar nuevos vástagos y raíces adventicias.
Generalmente no presentan cloroplastos sino leucoplastos; cuando hay cloroplastos, éstos tienen grana poco desarrollados. Las vacuolas están generalmente muy bien desarrolladas; pueden almacenar antocianinas, taninos o cristales en células comunes o idioblastos.